Cuando tenía 17 años, allá por el 2013, empecé a trabajar como fotógrafa de exclusivamente de danza, me hacía llamar bajo el pseudónimo Kleur (que significa «color» en holandés) por miedo a usar mi nombre y apellido.
Hoy me ubico como Magui Medina, una persona que está constantemente repensándose.
En apariencia no se ven cambios tan drásticos, aunque si los hay: internamente estoy en un nuevo y gran proceso que me atraviesa. Da un poco de vértigo hacer cambios, y supongo que éste se siente aún más porque para mí significa re-encausar lo que hace 10 años empecé a investigar intuitivamente.
Cada vez que trabajo me doy cuenta un poco más cuánto adoro trabajar con personas sensibles, cuánto me gusta comunicar, y cuánto amo empoderar a otrxs artistas y acompañar el proceso de autovaloración de ellxs mismxs frente a su arte.
Hubo momentos en los que yo pensaba que mi labor en la fotografía era superficial, quizás hasta chato o poco profundo, porque sentía que mi tarea era “hacer ver linda” a la persona fotografiada. Sin embargo, los años de vincularme con muchísimas personas, ver sus procesos frente a la cámara y observar sus reacciones cuando reciben las fotos, entendí que “lo superficial”, lo que se vé, ese resultado es el souvenir -la sorpresita de cumpleaños-, de todo el proceso compartido en el encuentro de fotos. La fotografía terminó siendo el fin con un bien mayor
Rescato muchísimo y aprendo de cada persona con la que trabajo. Siento como acciona la ley del espejo en mí. A veces me encuentro poniendo en palabras frases que resuenan con mi proceso personal como si me hablara a mí misma, sin embargo, las frases están dirigidas a las personas con las que trabajo. Es sumamente hermoso vincularme con otras personas y aprender viéndolas hacer su proceso.
Me siento agradecida por empezar a ver esto, a sentir la imperiosa necesidad de impulsar, motivar, apoyar, empoderar, acompañar a otrxs artistas, como también alguna vez lo hicieron conmigo.
Anhelo y sueño con un mundo lleno de gente que ame lo que hace, que se exprese auténticamente, que confíe en su visión, en su mirada única, en su lenguaje personal.
Quiero ser la chispita que enciende el fueguito de otras personas 🔥
Hoy siento que mi propósito está ahí, en encender la búsqueda de otrxs.
Esto me corre de la ecuación, ya que la importancia está en el proceso de la otra persona y me ubica a mí en el lugar de acompañar y ver como la semillita que siempre habitó en esa persona se hace cada día más fuerte, poderosa, llena de vida, creatividad y autoconfianza.
Mi interés hoy está en co-crear y co-construir de la mano con otras personas sensibles.
Quiero desatar la energía creativa que habita en cada unx, que sea un trabajo colaborativo en donde fluyan y se generen ideas, conceptos y propuestas en donde el arte, el lenguaje o la mirada de este artista sea central. Que lo que quiere decir, salga a la luz y se difunda.
Este nuevo enfoque, que hace años lo estoy llevando a cabo pero que recién ahora puedo poner en palabras claras (medianamente 😂), busca desarrollar encuentros que se valgan de la empatía, la reflexión constructiva, y el diálogo constante para alcanzar objetivos (que pueden ser fotos de artistas, desarrollar un nuevo lenguaje fotográfico, comunicar tu emprendimiento en las redes sociales, o aprender algo en particular).
Para mi, hoy en día es sumamente importante trabajar desde la curiosidad, la creatividad, el juego y la intuición.
Siento mucha satisfacción por poder nombrar todo esto que hace años se viene gestando en mi. La vida me va llevando suavemente a encontrar caminos de satisfacción y expansión que sean abundantes para mi y que se replican en otras personas. Y yo, confío y me entrego.
Mi Vesta en Casa 7 y en Libra (para quien sepa de astro, jeje) se siente rebozante de amor por encausar mi labor y mi propósito en algo que siempre hice intuitivamente, poder entregarlo y potenciar a otras personas.
Si todo esto resuena con vos, te invito a que te sumes a mi viaje 🥰🚀

