Escuché reiteradas veces en diferentes personalidades musicales que hablan de “la canción que llega a su vida de repente”. Y me llama muchísimo la atención. Pienso en esa canción, como una entidad artística que toma al artista, quien crea una melodía/una letra que está por fuera de ellxs. Una entidad que lxs visita. Claramente está de mano con la inspiración, pero para mí, también va más allá.
Y si pienso en un paralelismo con la fotografía…
¿Cuál es “la canción” en la fotografía? ¿es la idea? ¿es la foto? ¿es algo más?
Posicionándome en esta entidad que “me encuentra”, creo, y no tengo certezas, solo hipótesis, que a mi me encuentran los lugares, me encuentran las personas dispuestas a contar sus historias, me encuentra la sensibilidad humana, su cuerpo a disposición y en acción.
Cuando hago fotos observo y transformo con mi mirada.
Aunque también si lo pienso, no solo me encuentran, sino que me atraviesan y me resultan ineludibles.
Hoy creo que la foto se construye con la suma de esos factores unidos. Considero que la foto es una construcción con una persona que me otorga su sensibilidad y yo la transformo, y en ese ida y vuelta, la foto se vuelve melodía.

